Nueva York

Nueva York, día 2

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Después de haber descansado y superado el Jet lag, nos levantamos entusiasmados por el día que nos esperaba. Siempre  habíamos soñado con venir a esta ciudad y por fin estábamos aquí!

 

Battery Park – Helicopter time!

Comenzamos el día yendo a la zona de Battery Park, pues habíamos contratado desde España vía online una excursión en helicóptero por Manhattan. Hay un montón de compañías que ofrecen la excursión, tras echar un ojo elegimos hacerlo con Manhattan Helicopters, a través de Groupon, ya que con la oferta que encontramos salía mejor de precio. Incluye lo siguiente: recorrido por la Gran Manzana, de unos 15 minutos, con una foto que te hacen al subir al helicoptero y te revelan al momento. El precio ronda los 125 $ por persona, pero bajo nuestro punto de vista merece mucho la pena hacerlo.

Decidimos reservarlo el primer día por varias razones: La primera, porque si el tiempo no acompañaba y nos suspendían la excursión tendríamos la posibilidad de hacerla otro día; y segundo porque al no haber recorrido aún la ciudad pensamos que sería mucho más sorprendente descubrirla desde las alturas.

Nos parecía algo increíble y no podíamos no hacerlo. Total, sólo se vive una vez! Así allá que fuimos!

Lo primero que hicimos fue sacarnos el abono del metro para una semana, pues supone un gran ahorro de tiempo y dinero, ya que las distancias son enormes, y aunque la ciudad se vive recorriendo sus calles, haréis muchos trayectos en metro o no llegaréis al destino por tiempo, o por cansancio, jejeje.

El abono lo sacamos en la primera estación que vimos, que estaba muy cerca al hotel, pero cuidado, allí los accesos son distintos en función de la dirección en que vayas a coger el metro. Por suerte, aunque estábamos un poco perdidos, un chico se acercó para preguntar si necesitábamos ayuda, nos indicó cúal era la entrada que debíamos haber cogido y nos explicó cómo llegar a nuestro destino. Hemos de decir que nos sorprendió mucho lo amable que es la gente en Nueva York. Siempre piensas que en una ciudad tan grande cada uno va a lo suyo, pero la verdad es que para nada.

Battery Park

Battery Park

El vuelo en helicóptero lo teníamos reservado a primera hora, pero como salimos con mucho tiempo porque no sabíamos lo que íbamos a tardar llegamos con bastante antelación. Aprovechamos para comprar desayuno para llevar en Au Bon Pain, desde ese momento el lugar favorito de Peter, pues todo está muy bueno. Andrea parecía una auténtica newyorkina paseando entre rascacielos con su gran café para llevar.

Tras el desayuno llegó el momento del paseo en helicóptero. Fuimos al muelle desde el que salen todos, esperamos nuestro turno y.. ¡empezó lo bueno!

 

Planeamos el día en función de esta excursión, por lo que aprovechando que estábamos en esta zona lo siguiente que haríamos sería coger el ferry para ir a ver La Estatua de la Libertad.

Liberty Island

El ferry sale desde Battery Park. Eso sí, tuvimos que hacer cola un rato… pero por fin subimos.

El barco te lleva hasta Liberty Island, donde todo el mundo baja para dar una vuelta por los pies de la Estatua de la Libertad.

Es probablemente el monumento más famoso de Nueva York. Fue un regalo de los franceses para conmemorar los 100 años de la Declaración de independencia de EEUU. Es posible subir a la corona de la Estatua de la Libertad, nosotros en este caso no lo hicimos, no creímos que fuera a superar las vistas desde el helicóptero. Si queréis subir tendréis que comprar las entradas por Internet con antelación ya que la visita se restringe a grupos de 30 visitantes la hora. Nosotros lo que hicimos fue pasear durante un rato por sus alrededores.

Liberty Island, ferry

Estatua de la Libertad

Vista del Skyline de Manhattan desde Liberty Island

Estatua de la Libertad

Tras dar una vuelta por la isla y echar muchas fotos volvimos al muelle para coger el ferry de vuelta.

Después de Liberty Island la siguiente parada es Ellis Island, donde se puede visitar el Museo de la Inmigración, en el edificio que antiguamente hacía de aduana: donde se inspeccionaban a los inmigrantes que llegaban a la ciudad tanto legal como médicamente.

Ellis Island

Natural History Museum

Este fue el primer uso que le dimos al New York Pass, que habíamos recogido el día anterior. A partir de ahí tendríamos 5 días puesto que habíamos comprado ése. Con esta tarjeta tienes acceso a un montón de lugares. Merece la pena según los que quieras visitar. En nuestro caso, cuantos más mejor, así que nos compensaba comprarlo.

El edificio que alberga el museo es enorme, merece la pena entrar sólo por verlo. Uno puede pasar todo un día aquí, pero a nosotros lo que nos interesaba era ver la ballena de 29 metros y los dinosaurios así que fuimos a piñón fijo, como suele decirse. Si vais con niños es el lugar perfecto para pasar toda la mañana pues quedarán impresionados con toda la exposición.

Ballena azul, Museo de Historia Natural

Sala de dinosaurios, Museo de Historia Natural

Fachada Museo de Historia Natural

Prestad atención al coger el metro para ir al museo, ya que las líneas se subdividen en A, B, C o D, y cada una hace unas paradas, así que atentos a coger el tren de la línea que queréis pero también la letra que lleva, que lo pone en los vagones. Nosotros cogimos la línea A, pero no nos dimos cuenta que sólo los trenes B y C paraban aquí, así que cogimos el A y después de Columbus Circle la siguiente parada fue Harlem, donde tuvimos que bajarnos para coger un tren de vuelta, esta vez el correcto. Aquí fue la segunda vez que un usuario se acercó para ver dónde íbamos al vernos mirar el mapa del metro un poco perdidos.

Al salir del museo estuvimos rodeando la zona de Upper East Side, los edificios y casas son las típicas que puedes ver en series como Sexo en Nueva York, y es que en esta ciudad todo es de película!

LOVE Sculpture, en la 6ª Ave. con 55th St.

Picnic en Central Park

Era la hora de comer, dado el buen día que hacía lo suyo era ir a Central Park. Antes de eso buscamos un sitio donde comprar unos sandwiches, en este caso buscábamos un Prêt à Manger (una cadena que ya habíamos probado otras veces y que nos gusta mucho, lástima que en España no haya). Además con el New York Pass teníamos incluídas varias horas de alquiler de bicis, así que buscamos el punto donde había que recogerlas. Una vez hecho esto nos adentramos en el parque para buscar un lugar bonito donde comer.

Nos sentamos frente al lago, y de repente Peter sacó un mantel de cuadros de la mochila, eso hizo que el picnic fuera aún más auténtico. Lo que nadie esperaba es que también sacase un anillo!! Así que desde ese momento estábamos prometidos. Con lo que le encantan a Andrea los parques y con la ilusión que preparamos el viaje a Nueva York, ciudad a la que siempre habíamos querido ir, no podía desaprovechar esa oportunidad de hacerlo único. Evidentemente ella dijo que sí, sino probablemente no estaríamos escribiendo en este blog 😉

Picnic en Central Park

Andrea dijo que sí!

Tras devolver las bicis, volvimos al hotel a descansar un rato, puesto que aún quedaba la noche…

Nuestra idea era subir al Empire State de noche y al Rockefeller Center de día, ya que ambas entradas se incluyen en el New York Pass, así tendríamos las dos panorámicas de la ciudad.

Nos pusimos bien guapos ya que teníamos mucho que celebrar y nos apetecía ir a tomar una copa a algún rascacielos. Por cierto, cuando decimos que había mucho que celebrar no era sólo por el compromiso, también era el 30 cumpleaños de Peter.

Times Square

Cada vez que nos pillaba bien pasábamos por aquí, no nos puede gustar más esta plaza!

Desde allí fuimos a tomar algo. Cuando estás en Nueva York y piensas en tomarte una copa, lo que apetece es en un edificio alto con buenas vistas, y en este caso fuimos a Sky Room a tomarnos unas cervezas. La ocasión lo requería.

Vistas desde Sky Room

Empire State Building

Y lo mejor lo habíamos dejado para el final de la noche: No podíamos esperar para subir al edificio más famoso del mundo. Hasta 1972 también fue el más alto con una altura de 381 metro y 102 plantas. Actualmente es el tercer edificio más alto de la ciudad, por detrás del One World Trade Center y el 432 Park Avenue, pero el más impresionante y bonito de todos. Lo habíamos visto en mil películas y series pero verlo de frente y mirar hacia arriba impacta. Llegamos alrededor de las 12 de la noche, muy buena hora si no quieres que esté a reventar de gente y tener que hacer mucha cola, así que sí, fue un gran acierto.

La experiencia es una pasada, es mejor mirar las fotos ya que no hay palabras. Aún recordamos el viento que hacía allí arriba.

 

 

 

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DIARIO DE DOS MALETAS
ESPAÑA

¡Bienvenidos a nuestro blog! Somos Andrea y Peter, una pareja de viajeros murcianos. Hace unos años empezamos a viajar, y cuanto más viajamos, más ganas tenemos de seguir descubriendo nuevos destinos. Así que aquí estamos, aterrizando de un viaje y pensando en el siguiente. Nos encanta viajar, la fotografía, la gastronomía, vivir aventuras y perdernos en sitios desconocidos, cuanto más lejos, casi que mejor... Y desde hace un tiempo pensamos en compartir todas esas aventuras con vosotros.