Berlín, días 1 y 2


Todo lo que encontrarás en este post

Cuando uno tiene amigos que viven fuera, siempre es una ventaja y una buena excusa para visitar un lugar. Y eso es precisamente lo que nos ocurre a nosotros con Berlín. Tenemos la suerte de que uno de nuestros mejores amigos vive allí y hemos ido varias veces.
En este post os vamos a contar la primera vez que fuimos. Hemos de decir que buscar un vuelo en pleno agosto a cualquier lugar y con poca antelación sale bastante caro. Sin embargo, teniendo en cuenta que el alojamiento nos lo ahorrábamos, bien merecía la pena. A pesar de todo el mejor vuelo que encontramos sin que se disparase el precio fue haciendo escala larga en Milán, así que nos tocó pasar la primera noche del viaje durmiendo en el aeropuerto de Bergamo.

Estábamos de vacaciones así que nos tiramos una semana por allí, conociendo esta maravillosa ciudad.
No esperábamos que nos gustase tanto. No teníamos demasiada información ni teníamos conocidos que ya hubieran ido, lo que hizo que nos llevásemos una grata sorpresa, ya que quedamos impresionados tanto con la cantidad de lugares interesantes para visitar como de la historia que la ciudad encerraba detrás, si bien ya ha pasado tiempo desde la caída del muro, aún se nota en la gente resquicios de aquella época que se vivió. Conocer su historia fue lo que más nos gustó.

Al llegar, quedamos con nuestro amigo y casero por esa semana, fuimos a dejar las cosas a su apartamento en el barrio de Mitte, y nos fuimos a dar una vuelta por la zona mientras él salía del trabajo.

Berlín tiene muchas zonas distintas, y mucha subcultura, pero este barrio se ha convertido en uno de los mejores sitios para vivir y una de las zonas residenciales más en auge.

Empezamos la visita a la ciudad por los alrededores de su apartamento, andando por grandes avenidas, visitando alguna iglesia y centros culturales con exposiciones, bares donde tomar algo y tiendas de diferentes artículos y ropa usada.

Mitte, Berlín

Seguimos andando hasta la Rosa-Luxemburg Platz, con el teatro Volksbühne de fondo. Ese fue el punto más alejado donde llegamos en este primer día, pues se hacía la hora en que nuestro anfitrión salía de trabajar y habíamos quedado para tomar algo por su zona, de modo que retrocedimos sobre nuestros pasos, fuimos a cenar y a tomar unas cervezas, y finalmente a dormir, pues después del largo viaje estábamos cansados y preferíamos aprovechar el tiempo al día siguiente.

Rosa-Loxemburg Platx, Berlín

 

Día 2

Alexanderplatz

A la mañana siguiente, después de tomarnos un buen desayuno en una de las muchas cafeterías con muy buena pinta del barrio, nos fuimos andando al centro para empezar a descubrir la ciudad. Volvimos a andar el camino que habíamos hecho la tarde anterior, pero esta vez llegamos hasta Alexanderplatz, una de las principales plazas de la ciudad, en el lado del Berlín Oriental, donde hoy se observan grandes centros comerciales y la enorme torre de la televisión, icono de Berlín. También en la plaza hay un curioso reloj que va girando y marca las horas en las principales ciudades del mundo.

Alexanderplatz

Marienkirche

Desde ahí continuamos nuestro paseo hasta Marienkirche, en un lado de la plaza, la que originalmente es la iglesia más antigua de la ciudad, aunque la que vemos hoy en día se levantó en el siglo XIV en estilo gótico. Junto a la iglesia se encuentra la fuente de Neptuno, que para unos representa las cuatro estaciones y para otros los cuatros ríos principales de Alemania.

Marienkirche
Fuente de Neptuno, junto a Marienkirche

En la misma plaza se encuentra el Berliner Rathaus, conocido como el Ayuntamiento Rojo, que alberga tanto la sede del Ayuntamiento de la ciudad, como del Senado.

Berliner Rathaus

Nikilaikirche

Desde ahí continuamos andando hacia la Nikilaikirche, iglesia de San Nicolás, a unos 5 minutos del Ayuntamiento y en medio de una zona peatonal de estilo medieval con pintorescas calles que llevan hacia la iglesia. Esta iglesia fue reconstruida ya que fue gravemente dañada durante los bombardeos de la II Guerra Mundial.

 

Nikolaikirche
Alrededores de Nikolaikirche
Alrededores de Nikolaikirche

Desde la plaza hacia el río hay una bonita calle con tiendas y restaurantes (comer en cualquiera de ellos es una buena opción), al final de la cual hay una pequeña plaza con una estatua de San Jorge y el dragón, desde donde tenemos una buena vista del río Spree con la catedral al fondo.

San Jorge y el dragón

Vistas desde Spreeufer

Museumsinsel

Subimos por Spreeufer hacia Museumsinsel, o la Isla de Los Museos, uno de nuestros sitios favoritos de la ciudad, y lo primero que hicimos fue visitar la Catedral: la Berliner Dom.

Esta catedral nunca ha alojado un obispo católico. Es de estilo barroco, y destaca su enorme cúpula de cobre, a la que se puede acceder y disfrutar de las vistas que ofrece subiendo los 270 peldaños.

A parte de subir a la cúpula también se puede acceder a los sótanos donde se puede visitar la cripta de los Hohenzollern, con más de 90 tumbas de los miembros de la familia imperial.

Como muchos otros monumentos de la ciudad sufrió graves daños cuando una bomba cayó en la cúpula en 1944.

Berliner Dom
Puerta lateral de la Berliner Dom
Vistas desde la cúpula de la Berliner Dom
Vistas desde la cúpula de la Berliner Dom: con el Ayuntamiento Rojo y la Torre de la Televisión de fondo.

Al salir de visitar la catedral nos echamos un rato al césped del Lustgarten, donde aprovechamos para descansar un rato mientras nos encontrábamos en el centro de la Isla de Los Museos, con la fachada principal de la catedral a un costado y a otro el Altes Museum, uno de los grandes y más antiguos museos de la ciudad.

Berliner Dom desde Lustgarten
Altes Museum desde Lustgarten
Altes Museum

El Altes Museum, o Museo Antiguo tuvo su momento de gloria hace años, pero con la construcción del Museo Nuevo, se llevaron gran parte de la colección, incluída la colección del Antiguo Egipto, siendo ahora lo más destacable la colección sobre Grecia y el propio edificio, por lo que decidimos no entrar, ya que en esta zona hay muchos museos y el tiempo nos obligaba a elegir.

Nos hubiera gustado visitar el Neues Museum, o museo nuevo, pero estaba cerrado, así que decidimos volver otro día e irnos a seguir visitando la ciudad.

Fachada principal de la Antigua Galería Nacional
Fachada principal de la Antigua Galería Nacional

Salimos de la Isla de los Museos cruzando el Schlossbrücke, vigilado por sus estatuas neoclásicas, pero en vez de continuar por Unter der Linde, una de las principales y más elegantes avenidas de la ciudad bajamos hacia la iglesia Friedrichwerdersche, diseñada por Schinkel, principal arquitecto neoclásico de Berlín, cuyas obras incluyen los antes mencionados Altes Museum y Schlossbrücker entre otros. Lo interesante de esta iglesia es ver cómo se ha actualizado y se le ha dado un nuevo uso tras dejar de ser un edificio de culto religioso: ahora se ha reconvertido en galería de arte con diversas esculturas ocupando toda su nave central.

Interior de Friedrichswerder che Kirche

Desde aquí continuamos nuestro camino hacia Gendarmenmarkt, una de las plazas más bonitas de Berlín, con el Konzerthaus en el centro, la sede de la Orquesta Sinfónica de Berlín, y a ambos lados dos iglesias gemelas: en el lado norte la Französischer Dom (iglesia francesa) y la Deutscher Dom (iglesia alemana) ambas con una torre central coronada por una cúpula.

A continuación, en la misma calle se encuentra la Catedral de Santa Eduvigis: la catedral católica de Berlín.

Deutscher Dom

 

Hasta aquí nuestro día recorriendo el centro de la ciudad.

 

 

 

 

 


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