Vietnam

Hoi An

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La mayoría de aquellos que hemos tenido la suerte de viajar a Vietnam, coincidimos en que Hoi An es la ciudad más bonita de todo el país, con un encanto que hace que el viajero no quede indiferente después de su visita. Después de habernos informado veníamos con las expectativas altas, en parte no sabíamos si incluso después de haber oído maravillas podría llegar incluso a decepcionarnos un poco. Si bien en un primer momento quedamos impactados por la graaaaaaaaaaaaaan masa de turistas que había, afortunadamente supimos organizarnos y la ciudad nos conquistó en seguida.

Conocida también como la ciudad de las linternas, y pronto uno se da cuenta de por qué esto es así. Miles de farolillos decoran la ciudad, por sus calles, mercados en incluso en el río. Si esta ciudad es preciosa de día, no os la perdáis de noche porque es cuando brilla en todo su esplendor.

Aquí también hay mucho para visitar: pasar por sus iluminadas calles, visitar el mercado nocturno, dar paseos en bici entre arrozales, alquilar una moto, degustar su maravillosa gastronomía, en especial el Banh Mih, y tumbarse en una playa preciosa son algunas de las cosas que podréis hacer aquí, por lo os recomendamos que paséis al menos dos días en la ciudad más encantadora de Vietnam.

 

Cómo llegar a Hoi An

En avión

Sin duda ésta es la forma más rápida de llegar a Hoi An desde las grandes ciudades de Vietnam, como Hanoi o Ho Chi Minh City.

Nosotros hicimos la ruta por Vietnam de Norte a sur. Después de haber pasado un par de días en la Bahía de Halong, volvimos a Hanoi para tomar un vuelo directo a Da Nang, que es el aeropuerto más cercano a Hoi An. El vuelo dura poco más de una hora, pero lo malo es que volaréis con compañías low cost de allí, lo que se puede traducir en algún que otro problema.

Nosotros volamos con VietjetAir y nos salió bastante mal, pues cambiaron la hora de nuestro vuelo y en el mostrador del aeropuerto no nos daban mucha información, por lo que al final llegamos varias horas más tarde. Además, cambiaron el número del vuelo, por lo que el transfer que tenía que recogernos en Danang no estaba en el aeropuerto, pues en la información aparecía que llegaríamos más tarde. Esperamos que tengáis más suerte que nosotros si cogéis esta compañía.

Para ir del aeropuerto a la ciudad de Hoi An podéis coger autobuses, taxi, o contratar el transfer directamente con el hotel como hicimos nosotros.

De camino de Danang a Hoi An podréis hacer una parada en el famoso Golden Bridge o Puente Cau Vang, más conocido como el Puente de las manos, ya que consiste en una pasarela de 150 metros sostenida por dos manos gigantes a unos 1400 metros sobre el nivel del mar. Este puente se encuentra situado en lo alto de Ba Na Hills, a una hora de Hoi An, y forma parte de un parque temático por el que había que pagar 30$ por persona. Debido al retraso del vuelo, a lo complicado de llegar hasta allí a esas horas y a que no veíamos claro lo de pagar ese dinero por un puente al final nos fuimos directos a Hoi An dejando la visita para otro día (cosa que al final no hicimos pues preferimos disfrutar de la ciudad).

En tren

Esta es la mejor opción si vais a Hoi An desde Hue, sobretodo si vuestra ruta va de sur a norte del país.

Los trenes funcionan bastante bien, tienen aire acondicionado y tienen hasta USB para cargar el móvil. Lo mejor es reservar el billete por internet unos días antes, ya que aclararse en la estación es bastante más lioso. Una vez en la estacion lo mejor es preguntar a algún revisor cuál es vuestro tren, ya que los carteles en vietnamita son complicados de leer, aunque seguro que veis a muchos otros viajeros que van a hacer el mismo trayecto.

La estación de tren de Hoi An no está lejos del centro de la ciudad, así que podréis ir a vuestro alojamiento tranquilamente en taxi o transfer.

En autobús

Esta opción, aunque la más barata, es la menos recomendable si viajáis desde Hanoi o Ho Chi Minh. Si vuestra ruta por el país os lleva a recorrer otros puntos del centro del país, sí que será lo más fácil ir de un sitio a otro, y además las distancias son más cortas.

 

Alojamiento en Hoi An

Nuestro hotel, como ya contamos en nuestro post sobre alojamientos de Vietnam, se encontraba a medio camino entre el casco antiguo y la playa. Nos gustó cuando lo buscamos y además pensamos que estábamos entre un sitio y otro para poder ir a ambas zonas.

Después de haber estado allí, recomendamos que os alojéis en el centro, aunque los hoteles sean más viejos o más caros, pero es la zona más bonita y en la que estaréis casi todo el tiempo.

 

Cómo recorrer la ciudad

Nuestro hotel, al igual que prácticamente todos los de la ciudad, nos dejaba bicicletas de manera gratuita. Decidimos coger unas para ir a la playa, pero no estaba tan cerca como parecía en el mapa, hacía un calor de muerte y bueno…no es que tengamos mucho fondo, por lo que casi morimos en el intento. A la vuelta decidimos alquilar una moto.

En otras zonas del país como Hanoi y Ho Chi Minh resulta bastante peligroso alquilar una moto, ya hemos hablado de este tema en otros post, y la verdad que es una locura. Sin embargo en ciudades más pequeñas sí que es factible hacerlo y más después de la experiencia con la bici. En el mismo hotel pudimos alquilarla por muy poco dinero al día, así que fue un acierto y lo recomendamos.

 

Qué ver en Hoi An

 

Casco antiguo (Ancient Town)

El mayor encanto de esta ciudad es el poder pasear por sus coloridas calles repletas de los farolillos que tanto la caracterizan. Recorrer este barrio de arriba a abajo una y otra vez es de lo mejor que podéis hacer aquí. Os recomendamos que madruguéis un poco, puesto que en seguida se abarrota de gente y pierde parte de su encanto. Veréis un montón de puestos, restaurantes y tiendas bonitas. Nosotros parábamos en cada esquina para hacer fotos porque desde luego hasta los mismos edificios tienen verdadero encanto.

Durante los siglos XVI y XVII, Hoi An fue el centro de comercio internacional en el sur del país contando con un importante puerto pesquero.  A la ciudad acudían japoneses, chinos, holandeses e hindues. Por este motivo confluyen en este barrio monumentos de estilos arquitectónicos muy variados que se han conservado intactos hasta hoy. Podréis ver pagodas chinas, salas de asambleas, un puente japonés, casas típicas de madera teka y un barrio de estilo colonial francés, entre otras muchas cosas.

Ahora vamos al plato fuerte, realmente lo que va a definir vuestra visita a Hoi An es qué cosas se pueden visitar y cómo hacerlo.

Para entrar a los lugares más importantes del casco antiguo, os debéis dirigir hacía el Puente Japonés. Justo en frente, haciendo esquina está la oficina donde se compran los tickets para las visitas. Este ticket os da acceso a 5 monumentos, los que vosotros queráis. Os facilitarán un mapa donde aparece el listado de los 22 que se incluyen.

Horario: desde las 8:00 hasta las 17:00 h.

Precio: 120.000 VND

Nosotros entramos a ver los siguientes:

 

Puente japonés

Es el monumento más icónico de Hoi An. Está construido en el barrio japonés y es el símbolo de la ciudad. Situado sobre un afluente del río Thu Bon, se caracteriza por ser un puente cubierto, y por su llamativo color rojizo. Fue construido para unir el extremo oeste de la ciudad (donde se encontraban los japoneses), con el barrio chino.

En el interior encontraréis un altar con una imagen de la reencarnación del emperador Jade taoísta.

Podréis verlo desde fuera, pero para cruzarlo debéis gastar uno de vuestros 5 tickets.

Si vais temprano, antes de que se abra el horario de visitas, lo podréis cruzar sin ticket, puesto que no habrá nadie allí todavía pidiéndolo. Nosotros salimos temprano para disfrutar la zona sin gente y nos encontramos con que se podía pasar sin gastar ningún ticket 🙂

 

Sala de Asambleas Cantonesa

Este edificio es un centro comunitario conocido también como sala de asambleas de Quang Dong. Fue construido por comerciantes marítimos en el siglo XVIII y fue decorado con preciosos tapices y bajorrelieves.

Se venera al guerrero Quan Cong y a la diosa del mar Thien Hau.

 

Sala de Asambleas de Phuc Kien

Fue construida en el siglo XVIII para el uso de la comunidad china. El templo está dedicado a la diosa del mar Thien Hau que preside el altar mayor. En el altar posterior se honra a los seis padres fundadores.

 

Old Houses

Hay varias casas antiguas que podréis visitar. Estas peculiares casas-tienda tradicionales del siglo XVIII se caracterizan por tener una fachada oscura en madera de teca y un patio interior y presentan elementos de la arquitectura china, vietnamita y japonesa.

 

Río

Este lugar se vuelve mágico cuando anochece y se encienden todos los farolillos y lucecitas de colores, muchos de ellos flotando sobre el río.

 

Mercado nocturno

En este mercado, lleno de puestos de todo tipo, podréis llevaros algún souvenir. A nosotros nos gustaron especialmente los puestos de farolillos y lámparas de colores. Merece la pena dar una vuelta por allí cuando atardece.

 

Playas

En el lado opuesto al casco antiguo, ya fuera de la ciudad, encontraréis una zona de playas. Nosotros nos acercamos puesto que el calor apretaba y nos apetecía darnos un baño. Nos sorprendió la belleza de estas playas pues son enormes con arena blanca y fina y se caracterizan por las barcazas de los pescadores que se encuentran en medio de la arena.

Disfrutamos de una mañana prácticamente solos. Os recomendamos que os acerquéis en algún momento.

Hay kilómetros y kilómetros de playa, pero por si os apetece ir a lo seguro nosotros fuimos a la playa de An Bang.

 

Arrozales

Cuando salgáis de la zona más turística, si merodeáis y os alejáis un poco del centro, en seguida os encontraréis rodeados de verdes arrozales. Si vais a la playa, os toparéis con ellos de camino.

 

 

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DIARIO DE DOS MALETAS
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¡Bienvenidos a nuestro blog! Somos Andrea y Peter, una pareja de viajeros murcianos. Hace unos años empezamos a viajar, y cuanto más viajamos, más ganas tenemos de seguir descubriendo nuevos destinos. Así que aquí estamos, aterrizando de un viaje y pensando en el siguiente. Nos encanta viajar, la fotografía, la gastronomía, vivir aventuras y perdernos en sitios desconocidos, cuanto más lejos, casi que mejor... Y desde hace un tiempo pensamos en compartir todas esas aventuras con vosotros.