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Lisboa

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Lisboa es de esas ciudades que no están muy lejos, ni son muy grandes pero que tienen un encanto único que te atrapa desde que llegas.

Nosotros ya habíamos estado en otras zonas de Portugal, pero la verdad es que la capital nos sorprendió muy gratamente, ya que es una ciudad preciosa y perfecta para visitar en un par de días, así que si estáis pensando en hacer una escapada de fin de semana es un muy recomendable destino.

Aquí os dejamos todo lo que debéis saber para disfrutar de un par de días en Lisboa:

 

Cómo ir del aeropuerto a Lisboa

El aeropuerto de Lisboa está bastante cerca del centro de la ciudad, así que no se tarda mucho ni es caro llegar a vuestro alojamiento.

  • Autobús: desde el aeropuerto hay dos líenas de AeroBus que conectan con el centro de Lisboa: la línea 1 para ir a las zonas de Marqués de Pombal, Avenida da Liberdade, Rossio, Restauradores, Praça do Comércio y Cais do Sodré; y la línea 2 si vuestro destino es Oriente.
  • Metro: justo al salir de la terminal encontraréis la boca del metro de Lisboa. Podéis ver el mapa del metro AQUÍ.
  • Taxis y Uber: la opción menos económica, pero la más cómoda, ya que os dejará directamente en la puerta de vuestro hotel y evitaréis tener que subir y bajar cuestas con las maletas. Nuestro vuelo llegó bastante tarde y teníamos ganas de llegar a nuestro hotel, así que decidimos ir en Uber. El viaje nos costó 9,40 €.

 

Qué ver en Lisboa

Callejear por los distintos barrios de la ciudad

Lisboa es una ciudad para recorrer, aunque eso en muchas ocasiones suponga subir y bajar sin parar por las muchas cuestas y escaleras. Pero es uno de los encantos de la ciudad: ir callejeando por sus barrios y admirando las vistas de la ciudad y las fachadas de azulejos que llenan sus calles, sin duda una de las estampas más típicas de la ciudad.

La ciudad se distribuye en varios barrios, y todos merecen vuestra atención:

 

Bairro Alto

Este barrio lleno de cuestas está repleto de pequeños locales de aspecto «cutre» propios de una Lisboa más alternativa pero muy auténticos, que albergan bares, tiendas y restaurantes abiertos hasta tarde.

 

Chiado

Rua Nova do Carvalho, la famosa «calle rosa»

El barrio bohemio de Lisboa, lleno de boutiques, galerías y cafés literarios que invitan a pasear y transportarte a ese mundo chic de antaño.

 

Alfama, Castelo y Graça

Esta es la zona más auténtica de la ciudad. Esa que os imagináis cuando pensáis en Lisboa: con callejones zigzagueantes con suelos de piedra y ropa tendida en los balcones. Donde la vida se hace en la calle y en la que pasear visitando sus iglesias y ver todos los azulejos que decoran sus calles.

En Alfama es donde nació el fado, así que veréis muchos restaurantes en los que cenar y ver un espectáculo. No obstante suelen estar enfocados a los turistas y no serán demasiado originales.

 

Baixa y Rossio

Ésta es la zona más baja (y plana) de Lisboa. La entrada desde el Tajo a la ciudad. Desde la Plaça do Comercio a la del Rossio veréis multitud de gente: turistas, músicos callejeros, lusos haciendo sus compras… Es una zona llena de vida.

 

Belém

Es la zona más alejada de la ciudad, pero sin duda una de las que no os debéis perder. Junto a la orilla del Tajo se desarrollan edificios y monumentos que nos llevan a la época de los grandes viajes y descubrimientos.

 

Miradores de Lisboa

Las vistas de la ciudad, con el atardecer iluminando los tejados, las iglesias y el castillo son unas de las mejores cosas de Lisboa.

Y encima la ciudad cuenta con numerosos miradores desde los que asomarse y contemplar sus hermosas vistas.

Para que no os perdáis ninguno os los contamos mejor en el SIGUIENTE POST.

 

Convento do Carmo

Para nosotros es uno de los sitios más bonitos, diferentes y únicos de Lisboa.

Este antiguo convento de monjas carmelitas del siglo XIV sufrió graves daños en el terrible terremoto del día de Todos los Santos de 1755, en el que la ciudad quedó gravemente dañada tras el terremoto que vino acompañado de un gran incendio y un tsunami, en el que muchas iglesias, palacios y otros edificios quedaron reducidos a escombros y en el que murieron unas 90.000 personas (casi un tercio de la población de la ciudad). Con el terremoto el techo de la nave central del convento se derrumbó sobre los feligreses que se encontraban en misa, quedando en pie los pilares y arcos, y como nunca se terminó de restaurar como estaba previsto ha quedado como un lugar único, que ahora también es el Museo Arqueológico de la ciudad.

En la nave al aire libre se pueden ver antiguos objetos de piedra, lápidas y escudos de armas.

En el interior se pueden ver distintos tesoros arqueológicos, como sarcófagos romanos, tesoros precolombinos y momias: una egipcia y dos peruanas, así como azulejos azules y blancos en los que se representan distintas escenas de la Pasión.

Desde la ventana de la tienda, en la última sala, hay unas muy buenas vistas de la ciudad y el castillo.

Horario: de 10:00 a 19:00 de L a S de junio a septiembre y de 10:00 a 18:00 de octubre a mayo. Domingos cerrado

Precio: adultos 4 €, estudiantes 3 €. Lisboa Card 3,20 €

 

Sé de Lisboa

La Catedral románica de Lisboa, llamada Santa Maria Maior, es la iglesia más importante de la ciudad y fue construida sobre una mezquita en el siglo XII tras la reconquista de los cristianos.

Destaca en su interior un enorme rosetón. También puede visitarse el claustro, en cuyo interior se observan las excavaciones arqueológicas, pero el horario es más reducido y hay que sacar entrada.

Horario: de 09:00 a 19:00 de M a S  y de 09:00 a 17:00 de D a L. El claustro: de 10:00 a 18:30 de M a S y de 10:00 a 17:00 L, de mayo a septiembre y de 10:00 a 17:00 de L a S de octubre a abril. Domingos cerrado

Precio: gratis (para visitar el claustro se paga una entrada de 2,5€)

 

Elevador de Santa Justa

Construido en 1901 en estilo neogótico por Raoul Mesnier de Ponsard (aprendiz de Gustave Eiffel) abrió el 10 de julio de 1902. Con su estructura de hierro fundido y adornada con detalles y filigranas es el único ascensor vertical exterior de la ciudad y fue reconocido como Monumento Nacional en 2002.

Desde arriba se tienen unas geniales vistas del Convento do Carmo, la Plaza del Rossio y toda la Baixa y el río.

Suele haber grandes colas para subir por el ascensor, y la espera es de más de una hora, por lo que os recomendamos llegar a la parte superior a pie. Aunque tengáis que subir unos cuantos escalones ahorraréis bastante tiempo y dinero, ya que desde la parte de arriba hay una pasarela que conecta con la calle y podéis pagar para subir al mirador. No os montaréis en el ascensor, pero eso es lo de menos..

Horario: todos los días de 7:30 a 21:00 de noviembre a abril, y de 7:30 a 23:00 de mayo a octubre y en Semana Santa

Precio: 5’30 € si subís y bajáis en el ascensor (1’50 € si accedéis al mirador desde arriba)

 

Plaza del Rossio

En esta plaza adoquinada han tenido lugar muchos acontecimientos históricos: desde quema de brujas a la Revolución de los Claveles de 1974.

En la plaza siempre hay mucha vida, ya sea de día como de noche, y en ella destacan las fuentes y la estatua de Don Pedro IV en el centro, primer emperador de Brasil. También destacan la Estación de Rossio, un teatro neoclásico y el bonito edificio del Hotel Internacional.

 

Plaza do Comercio

Esta es sin ninguna duda LA PLAZA de Lisboa. Punto de entrada desde el río y uno de los lugares donde más gente se concentra. Aquí es donde desembarcan los cruceros y por donde pasan varias líneas de tranvías, así que la actividad aquí es constante.

En este lugar se encontraba el Palacio Real da Ribeira, que fue destruido por el terremoto de 1755. Éste carácter real de la plaza queda presente hoy en día por la presencia de la estatua ecuestre de Don José I situada en el centro de la misma.

La plaza está abierta en uno de sus lados, el que da al río, desde donde podéis seguir el paseo fluvial y disfrutar del buen tiempo junto al agua mientras disfrutáis de las vistas del Puente 25 de Abril de fondo y de la altísima estatua de Cristo Rei.

Arco da Rua Augusta

Este arco del triunfo une la plaza con la calle comercial más importantes de la ciudad, Rua Augusta. Se construyó para celebrar la reconstrucción de la ciudad tras el terremoto de 1755.

En lo alto se alzan las estatuas de personajes ilustres, entre las que se incluyen Vasco de Gama y el Marqués de Pombal.

Podéis sacar una entrada para subir en ascensor y ver las estupendas vistas de la plaza, de la ciudad y del Tajo.

Horario: todos los días de 9:00 a 20:00 del 15 de abril al 15 de mayo / de 9:00 a 21:00 del 16 de mayo al 31 de agosto / de 9:00 a 20:00 del 1 de septiembre al 31 de octubre /  de 9:00 a 19:00 del 1 de noviembre al 14 de abril.

Precio: 3€

 

Ribera del río Tajo

Una de las mejoras cosas que hacer en Lisboa es pasear por la orilla del río, y sentarse a ver atardecer y la gente pasar. Este es uno de los lugares más concurridos y de los mejores para descansar las piernas mientras os tomáis una cerveza, unos vinos o algún cóctel de los que venden en los puestecillos que encontraréis por todo el paseo.

Nosotros encontramos hasta una fiesta en esta zona, con barras de bebida y un escenario donde tocaba algún grupo de allí, así que nos incorporamos a la fiesta y pasamos un rato distinto y divertido.

 

Tranvías

¿Hay algo más típico de Lisboa que sus famosos tranvías? La ciudad cuenta con varias líneas que siguen funcionando y que podréis usar para recorrer la ciudad sin cansaros de tanto subir y bajar.

Las mejores vistas de la ciudad las conseguiréis desde el tranvía 28, cuyo recorrido va de Praça Martim Moniz a Campo Ourique. Eso sí, suelen ir bastante llenos de gente.

La estampa más típica de los tranvías subiendo por las calles de la ciudad las tenéis en el Elevador da Bica, y en el Elevador da Gloria. Son dos tranvías cuyo recorrido es básicamente subir estas empinadísimas calles.

Elevador Da Bica

Si vuestra intención es usar bastante los tranvías y el resto de transporte público, como autobuses y metro podréis sacar el abono diario.

 

Castillo de San Jorge

El castillo de San Jorge se alza sobre la ciudad de Lisboa y con sus murallas forma uno de los elementos indispensables en las panorámicas de la ciudad. Así que si os gustan las ruinas y los castillos no os lo perdáis.

El castillo data del siglo XI y es de origen árabe, cuando éste era el centro de la alcazaba. Sin embargo a lo largo de la historia ha tenido muchos otros moradores.

Aparte de pasear por sus murallas en ruinas también es visita obligada la Torre de Ulises, famosa por albergar una cámara oscura, o periscopio, desde donde se tienen vistas de toda la ciudad.

Horario: todos los días de 9:00 a 18:00 de noviembre a febrero, y de 9:00 a 21:00 de marzo a octubre (cámara oscura de 10:00 a 17:20)

Precio: 10 €

 

Otros lugares que ver en Lisboa

Si aún os sobra tiempo para visitar la ciudad, aquí os dejamos algunos otros sitios que podéis ver:

 

LX Factory

Este es el epicentro de la actividad artística de la ciudad: una gran fábrica textil convertida en distintos espacios dedicados al arte, galerías, diseño, talleres… también hay zonas de comida, proyecciones de cine, conciertos, desfiles de moda y otras exposiciones.

En esta zona es donde también está la Livraria Ler Devagar, la famosa librería que habréis visto hasta la saciedad en Instagram.

 

Panteón de Lisboa

Ubicado en una antigua iglesia, este enorme edificio barroco bajo una gran cúpula aloja los sepulcros de grandes personalidades de la ciudad, como Vasco de Gama o la fadista Amália Rodrigues.

Además de disfrutar de la belleza propia del edificio también podéis subir al mirador de la 4ª planta, donde hay unas vistas espectaculares de la Alfama y el río.

Horario: de martes a domingo de 10:00 a 17:00 de octubre a marzo, y de 10:00 a 18:00 de abril a septiembre

Precio: 4 €

 

Museo del Azulejo

Situado en el Convento do Madre de Deus este museo está dedicado a 500 años de historia de la artesanía portuguesa, con capillas y pasillos repletas de murales en azulejos.

Horario: de martes a domingo de 10:00 a 18:00

Precio: 5 €

 

Casa dos Biscos

Este edificio tiene una de las fachadas más famosas de la ciudad, y eso que no tiene ni un sólo azulejo. Eso sí, está decorada con «pinchos» de piedra.

En la actualidad acoge la Fundación José Saramago.

 

Qué ver en Belém

Torre de Belém

Esta fortaleza con forma de ficha de ajedrez del siglo XVI protegía la ciudad de ataques, y más tarde sirvió como faro y centro aduanero.

En el interior destacan los cañones de la planta baja y las vistas desde la terraza superior de la torre, a la que se accede por una estrecha escalera de caracol (con semáforo).

Como curiosidad, bajo una de sus torres, en la oeste, hay una gárgola de un rinoceronte tallado para inmortalizar el rinoceronte indio que Manuel I envió al Papa León X pero que nunca llegó a Roma, puesto que el barco volcó y el animal murió ahogado.

El edificio es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y tiene un acceso limitado a 120 personas, por lo que si está llena tendréis que esperar a que vayan saliendo.

Horario: de 10:00 a 17:30 de octubre a abril y de 10:00 a 18:30 de mayo a septiembre

Precio: 3 €

 

Monumento a los Descubrimientos

Este enorme monumento de piedra con forma de carabela de 52 metros de altura se construyó para conmemorar el 500 aniversario de la muerte de Enrique el Navegante, descubridor de las Azores, Madeira y Cabo Verde, y en su «proa» podemos ver al mismo sujetando una carabela y a otros personajes ilustres, como reyes o exploradores, con Vasco de Gama o Fernando de Magallanes entre otros.

Se puede subir al mirador de la azotea en ascensor o por los 267 escalones.

En el suelo, frente al monumento, veréis una gran rosa de los vientos con un mapa de las principales rutas de los marinos portugueses.

Horario: de martes a domingo de 10:00 a 18:00 de octubre a febrero, y de 10:00 a 19:00 de marzo a septiembre

Precio: 5 €

 

Monasterio de los Jerónimos

Ésta es la gran joya de Belém. Este monasterio fue construido para conmemorar el descubrimiento de la ruta marítima a la India de Vasco de Gama. En un principio lo habitaban monjes de la Orden de San Jerónimo que rezaban por los marinos y por el rey. Más tarde funcionó como escuela y orfanato.

En el interior de la Iglesia Santa María de Belém se encuentran la tumba de Vasco de Gama y Luis de Camoes. Su nave destaca por sus 6 columnas enormes que se asemejan a troncos de árbol.

El Claustro es la parte más bonita de todo el monasterio. Podréis recorrerlo bajo sus arcos y columnas color miel y subir a la segunda planta para contemplar el patio desde arriba.

Horario: todos los días de 10:00 a 17:30 de octubre a abril, y de 10:00 a 18:30 de mayo a septiembre

Precio: 10€

 

Puente 25 de Abril

Seguramente al ver este puente rojo os venga a la mente el también famoso Golden Gate y no nos extraña, ya que fue construido por la misma empresa en 1966 y fue el primer puente de Lisboa. Mide 2.277 metros de largo y es el puente colgante más largo de Europa. Tiene dos alturas: la superior para los coches y la inferior para trenes.

Merece la pena ir paseando tranquilamente por el paseo junto al Tajo y disfrutar de sus distintas perspectivas.

 

Excursión a Sintra

Sintra se encuentra muy cerca de Lisboa, y sus montes, su vegetación, y sobretodo sus palacios la convierten en un destino fantástico para visitar si tenéis algún día extra en vuestro viaje a Lisboa.

Hay multitud de excursiones de un día que salen de Lisboa y con las que podréis ver algunos de los mejores lugares, pero nosotros os recomendamos dormir allí y dedicarle un par de días, siempre que sea posible. Así podréis estar a primera hora, pues los palacios suelen estar bastante abarrotados de turistas.

Os dejamos toda la información para esta visita AQUÍ.

 

Comer en Lisboa

Lisboa es de esos sitios donde se come muy bien, y no tiene por qué ser caro.

Aunque hay mucha variedad, lo más típico es el pescado, especialmente el bacalao, y el pulpo. A nosotros nos encantó el bacalhau à brás, de hecho lo pedimos varias veces, y el pulpo al lagareiro.

Bacalhau à brás

Polvo à lagareiro

Hay muchos buenos sitios por toda la ciudad, así que ya estéis por la Baixa, Bairro alto o Chiado, la oferta es muy grande.

Os recomendamos ir a comer al Mercado da Ribeira, con un montón de puestos con distintas opciones de comida, aunque los mejores son los del fondo: Cozinha de Chef, donde hay varios puestos de cocineros conocidos a precios asequibles.

Mercado da Riberira

Por toda la ciudad encontraréis multitud de pastelerías donde comer pasteles de nata, aunque los mejores y los originales son los pasteles de Belém, así que cuando vayáis no dejéis de visitar esta antigua fábrica pastelera en cuya puerta siempre hay cola (que merece la pena hacer)

Pasteis de Belém

 

Alojamiento en Lisboa

La oferta hotelera es bastante amplia, aunque nosotros recomendamos alojaros en el centro de la ciudad, así no perderéis tiempo en traslados.

Nosotros decidimos quedarnos por la zona del Barrio Alto, en el hotel Casa do Jasmin, que os recomendamos.

Nuestra habitación en la última planta tenía una pequeña terraza con unas preciosas vistas de la ciudad. El desayuno estaba bastante bien y la decoración del hotel nos gustó mucho.

 

Y para que os ahorréis algo con vuestra reserva os dejamos unos descuentos de Booking AQUÍ.

 

 

Y aquí os dejamos el mapa para que podáis llegar a todos estos sitios y no os dejéis nada por ver de esta gran ciudad:

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2 Comments
  1. Responder

    Francisco

    Lisboa es increíblemente bonita, una ciudad fácil de conocer a pie y que te sorprende. El Monasterio Do Carmo me encantó por el misterio y la historia que se respira en su interior y la vida que se disfruta por las calles de Barrio Alto es algo que hay que vivir en primera persona. Una ciudad que merece la pena conocer. Recomiendo hacer un free tour el primer día de viaje, a nosotros nos ayudo a situarnos en la ciudad y conocer un poquito más de ella. https://whiteumbrellatours.com/es/lisbon-tours/free-tour-lisboa/ Gracias por compartir la experiencia. Saludos viajeros.

    • Responder

      Peter y Andrea

      Gracias por tu comentario Francisco!

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DIARIO DE DOS MALETAS
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¡Bienvenidos a nuestro blog! Somos Andrea y Peter, una pareja de viajeros murcianos. Hace unos años empezamos a viajar, y cuanto más viajamos, más ganas tenemos de seguir descubriendo nuevos destinos. Así que aquí estamos, aterrizando de un viaje y pensando en el siguiente. Nos encanta viajar, la fotografía, la gastronomía, vivir aventuras y perdernos en sitios desconocidos, cuanto más lejos, casi que mejor... Y desde hace un tiempo pensamos en compartir todas esas aventuras con vosotros.