Bélgica

Bruselas

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En nuestra ruta por Bélgica no podía faltar una parada en la capital, que aunque no tiene tanto encanto como el resto de ciudades que vimos, se asemeja más a cualquier otra capital europea y ofrece mucho para visitar.

La ciudad de fundó oficialmente en el siglo X, aunque ya existía el asentamiento muchos años antes, y a lo largo de los años ha ido creciendo en importancia y ha ido formando parte de distintos reinos: fue capital de los Países Bajos Españoles durante el reinado de los Hasburgo, más tarde formó parte de Francia, luego de los Países Bajos… hasta que en 1830 se declaró la independencia de Bélgica.

Ahora mismo Bruselas es la capital de Bélgica y capital política de la Unión Europea.

Bruselas es una ciudad grande, pero que se puede visitar fácilmente a pie y usando el transporte público.
Cuando el tiempo acompaña, también se pueden alquilar bicicletas para pasear por la ciudad.

Antes de entrar en materia y empezar a recomendaros lugares, decir, que la ciudad se divide fundamentalmente en dos áreas: la llamada Ciudad Baja (originariamente la zona «pobre»), y la conocida como la Ciudad Alta (donde se ubicaba la aristocracia)

Esta ciudad, al contrario del resto de ciudades que visitamos en nuestro viaje por Bélgica sí necesita más de un día para poder visitarla, 2 o 3 días serán suficientes para recorrerla de arriba a abajo.

Os vamos a dejar todo lo que no os podéis perder de esta ciudad:

 

Ciudad Baja

Esta es la parte más antigua de Bruselas, donde encontraremos numerosas calles medievales y antiguos edificios rodeando las plazas más importantes de la ciudad.

Cualquier recorrido por la ciudad suele empezar por esta zona, en concreto por la Grand Place

 

La Grand Place

Esta enorme plaza es para muchos «la plaza más bonita de Europa» y es el centro de la ciudad.

En ella se celebraban mercados al aire libre desde el siglo XI. A finales del XV se levantó el Auntamiento, el Hôtel de Ville, y a partir de entonces se fueron construyendo alrededor de la plaza los edificios de los distintos gremios de la ciudad, que fueron destruidos en 1695 en el incendio provocado por los cañones franceses, cuando el único edificio que sobevivió fue el ayuntamiento.

Tras esto, los mercaderes volvieron a construir sus sedes gremiales, que configuran el aspecto actual de la plaza.

En el edificio situado a la izquierda del ayuntamiento se encuentra la estatua de bronce de Everard’t Serclaes, que fue ejecutado en el siglo XIV mientras defendía Bruselas, y de la que se dice da buena suerte tocar su brazo.

 

Hôtel de Ville

Es el edidifio más destacado de la Grand Place, situado en su lado suroeste.

Su construcción se inició en 1401 y finalizó en 1455. Es de estilo gótico flamígero y destaca principalmente su ornamentada fachada y la torre, de 96 metros y rematada con una estatua de San Miguel, patrón de la ciudad. Aunque la original se encuentra en el interior y la que hay hoy en día en lo alto de la torre es una réplica.

La fachada, tallada en piedra, está decorada con 137 estatuas. En su interior hay diversas obras de arte y una importante colección de tapices del siglo XVIII.

Se realizan visitas guiadas en inglés, francés y holandés con horario muy reducido.

Precio: 6€ adultos. 4€ estudiantes

Para más info y horarios hacer clic AQUÍ.

 

Maison du Roi

Este edificio construido en 1536 fue reformado en 1873. Fue residencia de los monarcas españoles reinantes y actualmente alberga el Museo de la Ciudad, con pinturas, tapices y trajecitos del Manneken Pis.

 

Edificios gremiales

Al noroeste de la plaza se encuentran Le Renard, Le Cornet y Le Roi D’Espagne.

Le Renard (el zorro) se construyó como sede gremial de los camiseros y en la fachada aparece San Nicolás, patrón de los mercaderes.

Le Cornet era la sede de los remeros, y la parte superior de la fachada tiene forma de fragata.

Le Roi D’Espagne era la sede de los panaderos. Sobre la puerta se encuentra un busto dorado de Saint Aubert, su patrón, y en la segunda planta un gran busto de Carlos II de España. La cúpula octogonal de cobre está coronada por una figura con una trompeta. Aquí está el bar más famoso de la plaza.

En el lado este, a la derecha de Maison Du Roi encontramos Le Pigeon, edificio donde vivió el escritor Victor Hugo durante su exilio en Bélgica.

Por último, cerrando la plaza en su lado sureste se encuentra La Maison des Ducs de Brabant, edificio formado por seis casas gremiales y que parece un gran palacio barroco italiano.

 

 

Tapiz de flores

Cada dos años, los años pares, a mediados de agosto se celebra una fiesta popular como tributo a la industria de las flores de Bruselas creando una enorme alfombra de flores frescas de 1860 metros cuadrados que cubre la gran totalidad de la plaza.

Para poder ver bien esta alfombra, que suele tener motivos de escenas históricas, se abre a los visitantes el balcón del ayuntamiento.

 

 

Manneken Pis

Esta pequeña estatua, de 61 cm, se ha convertido en el símbolo más reconocido de Bruselas, y uno de los lugares más visitados por los turistas que llegan hasta allí para sacarse una foto con el niño haciendo pis.

La estatua actual data de 1619 aunque hay indicios de una anterior de piedra de 1451.

El origen de la leyenda cuenta cómo el hijo de un duque fue sorprendido orinando en un árbol durante una batalla, de forma que se le inmortalizó en bronce simbolizando el coraje militar.

En 1698 el gobernador de los Países Bajos llevó como regalo a la ciudad un abrigo de lana para la estatua, y desde entonces es tradición que los jefes de estado que visitan la ciudad donen réplicas en miniatura de sus trajes nacionales. Muchos de estos trajes se encuentran en el Museo de la Ciudad.

 

 

Galeries St-Hubert

Esta fue la primera galería comercial de Europa y una de las más elegantes.

Inaugurada en 1857 por Leopoldo I, primer rey de Bélgica, está formada por tres zonas de estilo neorrenacentista cubiertas por una bóveda de vidrio: Galerie du Roi, Galerie de la Reine y Galerie des Princes.

Durante el siglo XIX se convirtió en uno de los lugares favoritos de la alta sociedad de la ciudad. VIctor Hugo y Alexandre Dumas frecuentaban este lugar. En la actualidad siguen siendo un lugar transitado con cafés, restaurantes y tiendas de lujo.

 

Rue des Bouchers

Esta calle peatonal está repleta de cafés y restaurantes, con una gran variedad culinaria, por lo que es conocidad como «el estómago de Bruselas».

Esta zona fue declarada manzana sagrada, por lo que la calle y los edificios no se pueden alterar ni destruir, de ahí que encontremos mucha ornamentación y siga manteniendo su aspecto original.

 

Le Botanique

Aunque el jardín botánico de la ciudad se trasladó al norte de la ciudad, este antiguo jardín de 1797 construido en los dominios del Palacio de Lorena, sigue manteniendo su aspecto, estatuas, y el invernadero de hierro y cristal, aunque actualmente en su interior no hay plantas, se realizan diversas exposiciones y conciertos.

Horario: L-v: 11:00 a 18:00, S-D: 12:00 a 18:00

Precio: Entrada gratuita

 

Ciudad Alta

En la actualidad la diferencia entre la Ciudad Baja y la Ciudad Alta apenas es apreciable, sin embargo físicamente sí que observaréis que esta zona está bastante más alta que la otra, y en algunos casos la diferencia se hace evidente en forma de grandes pendientes.

Antiguamente si en la Ciudad Baja se desarrollaba la mayor parte de la importante actividad comercial, en la Alta es donde residían la realeza y la aristocracia. De esta manera en esta zona encontraremos palacios, bellas iglesias, museos y edificios de arquitectura moderna.

Estos son los imprescindibles de esta parte de Bruselas:

 

Palacio Real

Este hermoso palacio que fue residencia de los monarcas belgas, dejó de serlo en 1831 siendo ahora el lugar de trabajo oficial del monarca y se encuentra ubicado junto al Parque de Bruselas, en la parte sur. En la actualidad los reyes residen en el Palacio de Laeken, en las afueras de Bruselas.

Cuando el rey se encuentra en el país, se puede ver la bandera en el palacio.

Su construcción comenzó en la década de 1820 y se fueron incorporando mejoras hasta el siglo XX.

Si visitáis Bruselas entre finales de julio y principios de septiembre podréis visitar su interior y recorrer algunas de sus elegantes instancias: el Salón del Trono, La sala de las Pilastras, La Galería y El Pequeño salón Blanco son algunas de ellas. Sin duda destaca el Salón del Trono, una de las estancias más originales, decorado con grandes columnas, candelabros y lámparas de arañas de cristal colgando del techo.

Nosotros tuvimos la suerte de poder hacerlo y nos gustó mucho.

Horario: M-D: 10:30 a 17:00

Precio: Entrada gratuita

 

Parc de Bruxelles

Este parque es el antiguo refugio de caza real utilizados en época medieval por los duques de Brabante.

A partir de 1770 fue renovado y dotado de fuentes, esculturas y zona de paseos.

Es un lugar muy concurrido sobretodo los fines de semana, cuando el parque se llena de vida.

 

 

Catedral de Saint-Michel y Sainte-Gudule

Es la iglesia nacional de Bélgica y es uno de los edificios más importantes de la ciudad aunque ostenta el título de catedral sólo desde 1962.

Las obras se iniciaron en 1225 sobre los restos de una iglesia románica del siglo XI y es el mejor ejemplo de arquitectura gótica de Brabante.

Lo más destacado de esta iglesia son las vidrieras del Juicio Final sobre la puerta principal, el púlpito barroco y las estatuas de Santa Gúdula y San Miguel, muy queridos por los bruselenses.

 

Iglesia St-Jacques-sur-Coudenberg

Esta iglesia de estilo neoclásico fue capilla ducal tras la construcción del palacio de Coudenberg. A lo largo del tiempo ha sufrido multitud de cambios. Ha sufrido saqueos, tuvo que ser reconstruida en su totalidad en el siglo XVIII y en la Revolución Francesa se convirtiío en Templo de la Ley y el Orden, aunque hoy en día vuelve a ser una iglesia católica.

 

Notre Dame du Sablon

Esta bella iglesia ha sido lugar de peregrinación desde la Edad Media, cuando según cuenta la leyenda una joven de Amberes tuvo una visión de la Virgen en la que le pedía que llevara su imagen a Bruselas, donde la donó a la capilla de ballesteros, que más tarde tuvo que ser ampliada por la multitud de gente que se congregaba allí.

Es, junto con la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula, uno de los mejores ejemplos del gótico de Brabante. De hecho es muy similar a ésta, pero de menores dimensiones.

 

Jardines del Petit Sablon

Junto a la iglesia de Notre Dame du Sablon se encuentra este pequeño y agradable jardín vallado.

En lo alto de la valla que lo cierra hay 48 estatuas que representan los distintos gremios que había en la ciudad en la Edad Media.

La fuente de su interior tiene las estautas de los condes Egmont y Horn, que inicaron el levantamiento de los Países Bajos contra la corona española.

 

Barrio Europeo

En esta tranquila zona se ubican la mayoría de edificios de sedes de la Unión Europea.

Uno de los más importantes es el Parlamento Europeo, mucho más importante por lo que es que por su arquitectura. En su interior, los 700 parlamentarios europeos se reúnen en el hemiciclo bajo la gran bóveda.

 

 

Parc Léopold

A la sombra del Parlamento Europeo se encuentra este tranquilo y gran parque con un gran lago.

En su origen fue desarrollado como un parque científico. Se construyeron un zoo y varios centros universitarios. Esta zona era punto de encuentro de intelectuales a finales del siglo XIX y XX, como Marie Curie y Albert Einstein.

 

Parc du Cinquantenaire

Este parque se construyó para conmemorar los 50 años de independencia de Bélgica.

Esta muy cerca del Barrio Europeo, así que entre semana es uno de los lugares a los que se acercan sus trabajadores para comer y descansar cuando el tiempo lo permite.

Presidiendo el centro del parque se encuentra el Palais du Cinquantenaire, en cuyo centro hay una impresionante puerta con tres arcos coronada con una cuádriga con Brabante levantando la bandera nacional, que nos recuerda a la Puerta de Bradenburgo de Berlín. A cada uno de los lados del arco hay pabellones tras un pórtico de columnas, que en un principio se destinaron a exposiciones y ferias.

Hoy en día en este parque, además del palacio, también podemos encontrar el Museo de la Armada, el Museo del Cincuentenario y Autoworld, que aloja una colección de vehículos de todas las épocas.

 

 

Atomium

Este edificio construido para la Exposición Internacional de 1958 se ha convertido en uno de los símbolos de la ciudad.

El edificio, de 102 metros de altura, representa un átomo de cristal ampliado 165 billones de veces, y en el interior de las 9 esferas, de 18 metros de diámetro, se pueden visitar exposiciones permanentes sobre la historia del edificio y temporales, y en la más alta de todas un restaurante y un mirador. Todas estas esferas están comunicadas por escaleras mecánicas.

Para llegar al Atomium hay que coger el metro hasta Heysel, y desde allí se llega andando en 5 minutos.

Horario: L-D: de 10:00 a 18:00 (última visita a las 17:30)

Precio: adultos 11€, estudiantes 8€

También en esta zona podréis visitar Domain de Laeken, un enorme parque con varios edificios de la Expo y el Château Royal, actual residencia de la familia real; o Bruparck donde encontraréis edificios a escala en Mini-Europe.

 

 

Otras cosas que hacer en Bruselas

Bruselas es una gran ciudad con un montón de grandes zonas verdes, así que si la visitáis cuando hace buen tiempo, pasear y descansar en sus muchos parques es una de las mejores cosas que hacer. A parte de los que ya hemos mencionado también podéis ir a los jardines del Palais d’Egmont, donde se encuentra una estatua de Peter Pan, o a algunas de las muchas zonas con sillas y hamacas para tumbarse al sol que instalan en verano.

La ciudad también cuenta con numerosos museos, aunque no tan famosos como los que podáis encontrar en otras capitales europeas. Uno de los más famosos de la ciudad es el Museo del Cómic. De todas formas, si no os animáis a visitarlo (nosotros no fuimos a ninguno) también podréis ver grandes viñetas en las paredes de algunos edificios.

 

Comer en Bruselas

La capital de Bélgica, como el resto de ciudades, ofrecen una gran variedad de sitios para tomar algo, y sobretodo cervezas.

Bruselas es la ciudad de los moules-frites: mejillones al vapor en su jugo con cebolla y vino blanco servidos con patatas fritas, hay montones de restaurantes que los ofrecen, sobretodo en las calles más transitadas, aunque también encontraréis comidas de otras zonas del mundo. A nosotros nos sorprendieron mucho los kebabs griegos que estaban buenísimos.

Otra de las cosas que no debéis dejar de tomar en bélgica son los gofres, hay montones de sitios donde los preparan muy buenos, y quedaréis asombrados simplemente al verlos en sus escaparates. Por las calles alrededor de la Grand Place y cerca del Manneken Pis había muchos. 

Y por supuesto, cervezas. En Bélgica hay una gran variedad de cervezas así que no dudéis en sentaros en una terraza a degustar algunas de ellas, ya sea verano o invierno, pues ponen calefacción y mantas y se puede estar fuera sin pasar frío.

Pero si lo que queréis es ir a una de las cervecerías más míticas de la ciudad, no os perdáis el Delirium Cafe, con una inmensa variedad y donde además podréis pedir algo de queso para picar.

 

Y aquí os dejamos el mapa con todos estos sitios para que nos os perdáis ninguno:

 

 

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DIARIO DE DOS MALETAS
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¡Bienvenidos a nuestro blog! Somos Andrea y Peter, una pareja de viajeros murcianos. Hace unos años empezamos a viajar, y cuanto más viajamos, más ganas tenemos de seguir descubriendo nuevos destinos. Así que aquí estamos, aterrizando de un viaje y pensando en el siguiente. Nos encanta viajar, la fotografía, la gastronomía, vivir aventuras y perdernos en sitios desconocidos, cuanto más lejos, casi que mejor... Y desde hace un tiempo pensamos en compartir todas esas aventuras con vosotros.