Bélgica

Brujas

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Esta pequeña y bella ciudad de aires medievales se fundó en el siglo XI en lo que antes había sido una fortaleza amurallada. Durante varios siglos fue una de las ciudades más importantes y bellas del norte de Europa gracias al éxito que cosecharon sus comerciantes.

La ciudad está bastante bien conservada: apenas sufrió daños durante las dos guerras mundiales, se ha limitado la altura de sus edificios y el tráfico, por lo que pasear por su centro histórico es como viajar en el tiempo.

Para muchos la ciudad más bonita de Bélgica, es una ciudad imprescindible si visitas el país. Aunque como ya os adelantamos en el itinerario de nuestro viaje, para nosotros es mucho mejor dedicar más de un día y poder dormir en la ciudad que hacer una simple excursión desde una de las muchas ciudades cercanas.

Aquí os dejamos lo mejor que ofrece esta fantástica ciudad:

 

Canales

Sin duda, los canales son una de las cosas más famosas de la ciudad, y por lo que a Brujas también se la conoce como «la Venecia del norte»

Si bien hace muchos años navegaban por ellos buques mercantes hoy en día los canales son recorridos por embarcaciones turísticas, que muestran la ciudad desde una perspectiva distinta y llegan a zonas que no son accesibles de otra forma.

Hay 5 puntos con embarcaderos donde podréis coger uno de estos barcos turísticos. Nosotros lo cogimos en el Muelle del Rosario y desde allí navegamos durante una media hora por los canales Dijver, Groenerei, Spiegelrei… un recorrido genial y muy agradable que os recomendamos hagáis cuando estéis en Brujas.

Vistas desde el Muelle del Rosario

Las mejores vistas de los canales están paseando junto al canal Dijver, en Spiegelrei, con la plaza Jan Van Eyck de fondo, desde el Muelle del Rosario, junto a la antigua plaza de curtidores, y el Puente de Bonifacio.

Puente de Bonifacio

También hay zonas más tranquilas si vais siguiendo los canales hacia el sur, hacia la zona de Minnewater Park, o paseando por los parques junto al río por el este de la ciudad, en el Paseo de los Molinos.

 

Markt

Vistas de la plaza desde el Belfort

La plaza principal de la ciudad, centro neurálgico en el pasado y principal zona turística en el presente es una amplia plaza en la que desembocan las calles adoquinadas del centro de la ciudad.

Toda la plaza está rodeada por edificios de arquitectura flamenca del siglo XVII, entre los que destacan el Belfort, en el lado sur.

Belfort desde la plaza

Hay multitud de terrazas en los oros lados de la plaza, y aunque no son los sitios más baratos de la ciudad sí que se pueden disfrutar de una cerveza y unas grandes vistas.

En el centro de la plaza hay una estatua de Pieter de Coninck y Jan Breidel, dos dirigentes gremiales del siglo XVI que iniciaron la revuelta contra los señores feudales franceses y llevaría a una guerra por la independencia de las ciudades de los Países Bajos.

En el lado este de la plaza se encuentra el imponente Provinciaal Hof, un edificio en el que se realizan diversas exposiciones.

Provinciaal Hof

 

Belfort

El Belfort es la torre del campanario de la ciudad.

Esta torre octogonal, con 83 metros de altura, se construyó durante los siglos XIII y XV, y en ella se conservaba la Carta Constitucional de la Ciudad. En el interior se accede mediante unas escaleras de caracol hasta la estancia en la que se conservaba dicho documento y es posible seguir subiendo hasta el tejado, donde se pueden disfrutar de las mejores vistas de toda la ciudad.

Vistas del Markt desde el Belfort

Vistas de la plaza Burg y el resto de la ciudad

Vistas de la ciudad desde el Belfort, con la Iglesia de Nuestra Señora y la Catedral de San Salvador

Hay 366 escalones hasta lo alto para llegar hasta las 47 campanas del carillón.

Horario: todos los días de 09:30 a 17:00

Precio: 10’00 €

 

Plaza Burg

Esta plaza, cercana a la del Markt, es otra de las plazas principales que se encuentran en el corazón de la ciudad. Alberga algunos de los edificios civiles más importantes, como el Stadhuis (ayuntamiento).

En la esquina suroeste de la plaza también se encuentra la Basílica de la Santa Sangre.

Además, en verano, esta plaza acoge diversos festivales y conciertos gratuitos. Cuando nosotros fuimos, a principio de agosto, había un concierto gratuito por la tarde-noche y la plaza estaba llena de gente.

 

Stadhuis

Detalle de la fachada del ayuntamiento

El ayuntamiento de la ciudad se encuentra en un bello edificio, muy similar al Provinciaal Hof, es uno de los más antiguos de Europa, construido entre los siglos XIV y XV y en cuyo interior destaca el salón gótico.

Horario: todos los días de 09:30 a 17:00

Precio: 4’00 €

 

Minnewater

Este hermoso parque situado al sur de la ciudad debe su nombre al lago que hay allí: Minnewater significa Lago del amor.

En el parque encontraréis, además de este lago plagado de patos y cisnes, una antigua esclusa y la Torre Poertoren.

Al otro lado del lago, se encuentra el Castillo Minnewater, que dentro aloja un restaurante.

Kasteel Minnewater

Al contrario del centro de la ciudad en este parque no suele haber tantos turistas, y en verano sobretodo se convierte en un magnífico lugar para pasear cuando hace buen tiempo.

 

Iglesia de Nuestra Señora (Onze Lieve Vrouwerkerk)

Fachada trasera de la iglesia

Esta iglesia no es la más visitada de Brujas, pero sí merece una visita. Es de estilo gótico y en su exterior resalta su torre, la más alta de la ciudad y de toda Bélgica. El interior presenta varios estilos: la nave principal es bastante austera y de estilo medieval, mientras que las capillas laterales y el púlpito son barrocas.

En el interior destacan sus obras de arte, entre ellas la escultura de mármol Virgen con el Niño de Miguel Ángel. La única que salió de Italia mientras el artista vivía.

Virgen con el Niño, de Miguel Ángel

Horario: L-S 9:30 a 17:00. Domingos y festivos de 13:30 a 17:00

Precio: 4 €

 

Catedral de San Salvador (Sint-Salvators-Kathedraal)

Esterior de la catedral

Esta gran iglesia de convirtió en la catedral de la ciudad cuando el ejército francés derribó la anterior en 1834.

Su interior es bastante sencillo, en el que destacan el órgano decorado con ángeles y los tapices de Bruselas.

 

Basílica de la Santa Sangre (Heilig Bloed Basiliek)

Esta pequeña basílica situada en un rincón del Burg alberga una de las reliquias más importantes de Europa: la Ampolla Sagrada traída de Jerusalén en 1150 y que contendría la sangre y agua que José de Arimatea enjugó del cuerpo de Cristo.

En el exterior hay varias estatuas doradas de caballeros medievales adornando la antigua fachada.

Interior de la basílica

En el interior hay dos iglesias: en la parte baja se encuentra la capilla de San Basilio, y en la planta superior se encuentra la basílica, que acoge la reliquia, guardada en un tabernáculo de plata de 1611 y multitud de murales sobre las paredes con temas de la Santa Sangre.

Todos los días a las 14:00 se saca la ampolla para mostrar y hasta tocar por los visitantes.

También hay un museo con pinturas, vestiduras y otros objetos.

Horario: Todos los días 10:00 a 12:00 y de 14:00 a 17:00 (verano abre a las 9:30)

 

Begijnhof

Las beguinas eran mujeres que vivían y se vestían como las monjas, pero no tomaban los votos. Pertenecían a una congregación laica.

Este recinto se construyó para alojarlas. Se trata de una serie de casas de fachadas blancas en torno a un espacio verde central. Este «pueblecito» se puede visitar gratuitamente y sólo hay que pagar si se quiere visitar la casa-museo, donde hay muebles y utensilios que muestran cómo vivían.

Puerta de acceso a Begijnhof

Horario: Todos los días de 6:30 a 18:30

Precio: entrada gratuita (hay que pagar para la casa-museo)

 

Molinos de viento

En el lado este de la ciudad, junto al río hay 4 antiguos molinos de viento que se encuentran en un parque longitudinal conocido como el Paseo de los molinos, que va desde Kruispoort, la única entrada medieval que queda de la antigua ciudad amurallada, hacia el norte.

El primer molino que encontraréis es Bonne Chieremolen, se trajo hasta aquí desde un pueblo de Flandes.

El segundo de ellos, Sint-Janshuismolen, sí que estuvo siempre en la ciudad.

El cuarto, Koeleweimolen, se trajo hasta aquí desde De Nieuwe Papegai.

Esta es sin duda, una de las zonas más curiosas, desconocidas y tranquilas de la ciudad. Son muy pocos los turistas que llegan hasta aquí. Si lo hacéis atravesaréis los barrios del noreste de la ciudad, con calles muy tranquilas, encantadoras casas y grandes y elegantes mansiones del siglo XVIII. Por este barrio hay bellos canales, edificios históricos y gran número de iglesias y museos.

 

Lo mejor de la ciudad

Esta pequeña ciudad está llena de rincones con muchísimo encanto, así que aparte de visitar algunos de sus edificios y plazas más importantes, lo que debéis hacer es disfrutarla: pasear por sus callejones y canales, encontrar pequeños pasajes que conectan unas calles con otras y entre plazas, descubrir patios casi vacíos donde huir de la multitud de turistas, disfrutar del sol cuando hace buen tiempo y pasar el rato en una terraza, probar las cervezas de la ciudad, los chocolates, los gofres…

Callejón del Burro Ciego

Toda Bélgica está llena de ellos y no debéis dejar de probarlos en cada una de sus ciudades. Sin duda alguna, una de las mejores cosas que hacer en este país es pasear, comer y beber, y aquí en Brujas no iba a ser menos.

Una chocolatería cualquiera de la ciudad

 

 

Y aquí os dejamos el mapa con todos los lugares de los que os hemos hablado para que os situéis un poco mejor en la ciudad:

 

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DIARIO DE DOS MALETAS
ESPAÑA

¡Bienvenidos a nuestro blog! Somos Andrea y Peter, una pareja de viajeros murcianos. Hace unos años empezamos a viajar, y cuanto más viajamos, más ganas tenemos de seguir descubriendo nuevos destinos. Así que aquí estamos, aterrizando de un viaje y pensando en el siguiente. Nos encanta viajar, la fotografía, la gastronomía, vivir aventuras y perdernos en sitios desconocidos, cuanto más lejos, casi que mejor... Y desde hace un tiempo pensamos en compartir todas esas aventuras con vosotros.